Si nos referimos a la capa F del cabello quizás os suene muy lejano, en cambio, si hablamos del acondicionar natural que posee nuestro pelo, entonces comencemos a saber de qué se trata.
Exacto, la capa F del cabello hace referencia a la capa más externa del cabello que posee el acondicionador natural del pelo, con el que nacemos y el cual con el paso de los años vamos perdiendo.
Es precisamente la capa F del cabello lo que determina su suavidad y brillo, pero también la encargada de sellar la cutícula y proteger nuestro pelo impidiendo que absorba demasiada humedad del exterior.
Su acción es clara, además de proporcionar el citado brillo del cabello, permite que este no se enrede en exceso cuando está mojado, e incluso disminuye la fricción entre las hebras del pelo. Esa fricción que origina los nudos y que causa un gran daño a nuestro cabello.
¿Qué ocurre cuando se pierde la capa F?
Al tratarse de una capa hidrófoba que repele la absorción de la humedad, al perderla, nuestro cabello tiende al encrespamiento, a la pérdida de rizos naturales y a la consecuente rotura. Y dado que se trata de la capa más externa, la que más expuesta está, no parece nada sencillo mantenerla, pues es el primer foco en el que impacta el ambiente.
¿Es posible hacer algo para no perder la capa F del cabello?
Pues efectivamente sí, existen diversos trucos que nos permite cuidar con simples gestos rutinarios nuestra capa F y mantener durante más tiempo su propio acondicionador natural y su brillo innato.
En primer lugar, debemos detectar si esa pérdida de la capa F de nuestro cabello es real. Para saber si estamos perdiendo ese acondicionador natural basta con comprobar si las hebras de nuestro pelo de adhieren unas a otras, y, por ende, notamos que esos mechones tienen a secarse más rápido que otros.
En ese caso sí, estaríamos perdiendo parte de la cala F en determinadas zonas de nuestro cabello. No obstante, tenemos algunos trucos con los que podéis comenzar a cuidar esa capa externa de tu cabello para proteger su buen estado:
1. No abusar de recogidos demasiado apretados
Tanto moños como coletas con varias vueltas de gomas y tirantes resultan muy agresivas a nuestro cabello.
2. Cubrir nuestro cabello en exceso
Esto también provoca una excesiva humedad de las fibras porosas. Abusar de gorros, gorras y sombreros perjudican la calidad de nuestro pelo.
3. Protege tu pelo en la piscina
Una de las recomendaciones para proteger nuestra capa F es usar siempre gorro de piscina para protegernos del cloro y otros elementos químicos. Es más, jamás olvidarnos de lavar bien nuestro cabello tras cada exposición al agua de piscina.
4. Ojo a las herramientas de calor
Y el hándicap por excelencia: las herramientas de calor. Sabemos que se ha repetido hasta la saciedad, pero intentar no abusar de planchas y secadores es primordial para proteger nuestro cabello, no debemos olvidarlo nunca.
5. Champús y acondicionadores
Usar champús y acondicionadores con exceso de químicos provoca que nuestro cabello se vaya apagando con el paso del tiempo. Por eso, no pierdas la oportunidad, ahora que lo sabes, de revisar los productos que utilizas para la limpieza de tu pelo y opta por buscar nuevas alternativas, quizás con menos cantidad química para minimizar el impacto de estas sustancias en tu cuero cabelludo.
6. Hidratar el cabello
La hidratación es otra de las recomendaciones para evitar la pérdida de esa capa externa de tu cabello.
Ahora que sabes en qué consiste la capa F del cabello y su importancia para la salud de tu pelo, te invitamos a que empieces a incorporar a tu rutina estos simples trucos que te permitirán recuperar el brillo natural de tu cabello y restaurar esas ondas naturales que sabes antes se te formaban.
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